El día de ayer Miguel Treviño de Hoyos, director del Consejo Cívico e Institucional de Nuevo León, recriminó al Presidente Felipe Calderón, que “si considera la lucha contra el narcotráfico como una guerra, debería de asumir un liderazgo más firme con respecto de las autoridades estatales y municipales” (del país). A lo que de inmediato el Presidente saltó a la palestra para aclarar que él nunca ha hecho referencia a la guerra contra el narcotráfico, si no a la lucha.
Extraño, porque tiene toda la pinta de guerra y además el señor Presidente así lo ha manifestado aunque ahora lo niegue. Según la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre percepción de inseguridad, los mexicanos tienen más miedo a la delincuencia ahora que hace un año. Por más que el gobierno federal se la pase dando discursos alentadores y cifras confortadoras, la percepción que se tiene es que la situación de inseguridad va de mal en peor. Lo que reclama Treviño de Hoyos a FECAL, es cierto, no se ve orden ni coordinación entre los niveles de gobierno, si a eso le sumamos el incremento de la ola delictiva de los llamados delitos menores, es decir el robo de vehículos, a casa habitación, extorsiones, robo con violencia, la población mexicana no podía tener diferente apreciación.
Ya basta de comunicados simples y optimistas, lo que queremos ver son resultados contundentes desde la persecución de los delitos hasta su debida administración de justicia y que los delincuentes que atentan contra la seguridad del Estado mexicano efectivamente permanezcan encerrados.
Lucha o guerra, RESULTADOS SEÑOR PRESIDENTE!
